LA BODA DE MI AMIGA (que se levantó).
- LA BOLUDOSA Y SU BOCOTA

- Jul 8, 2018
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Updated: Jul 24, 2018
Si crees que tu vida ha sido difícil, tal vez leer esta historia pueda ayudarte a levantarte.

Conocí a Cristian, el esposo de Carolina, unos minutos antes de esta foto, pero a la novia de este cuento la conocí... Érase una vez, en un campamento de verano llamado EBDV (Escuela Bíblica de Verano) Diana Carolina andaba con su prima Sarah...yo tenia 11 años, y ellas 10 y 9 respectivamente.
Sarah y yo nos hicimos una super amigas inmediatamente, primero, porque compartíamos un montón de anglicismo, a ella le gustaban los stickers de Lisa Frank y a mi los de Hello Kitty, y con su prima, una hermosísima niña de facciones caucásicas en una piel bronceada y pelo super lacio, que todo el mundo se quedaba mirándola, era esa chica del campamento que sencillamente me hacía reír...reír y reír. Siendo yo una niña, no tenía idea de como era su vida mas allá del campamento del verano.

Con el tiempo, nos fuimos haciendo bien amigas, tanto que la casa de Sarah se convirtió en la única casa donde me dejaban dormir un fin de semana (eran los años 90s, la vida tenia ciertas restricciones). Con ellas vivi mis primeras salidas...No todas se pueden contar, pero diré que Diana Carolina y Sarah, mas que primas eran como hermanas y yo venia siendo como “el cherry on top“, una amiga de ambas.
Entre nosotras tres, la amistad era sencilla, no existía competencia, cada una tenia su propio drama adolescente... Para ese entonces, los padres de mi amiga Sarah se estaban divorciando, mi vida con mis padres era un caos y Carolina, de vez en cuando se atrevía a compartir que la falta de la presencia de su madre si le afectaba.
Crecimos, y en nuestra adolescencia se acabo, nos hicimos adultas y cada quien tomó su rumbo, si recuerdo que Carolina era muy luchadora, muy “echada pa' 'lante“, mas que Sarah y que yo. Ella siempre hacía bromas de que se iba a vivir a “nueva-yol“
Y ahora quién es Carolina...
Bien.. Te cuento un poco, ella si se fue a vivir a Estados Unidos, no sin antes haberse divorciado de una mala decisión del pasado... de la cual se tuvo que levantar sola, solita, sin ayuda de nadie. Carolina trabajó de todo, secretaria, recepcionista, ufff, la recuerdo viviendo sola, pagando su renta, estudiando en la noche, trabajando en la mañana y...haciendo chistes “un día de estos me voy pa nueva-yol“.

El pasado domingo se casó oficialmente con Cristian, un hombre que conoció hace mucho tiempo allá en “nueva-yol“, con quien se hizo novia y tuvo dos hijos espectacularmente bellos; una varón y una hembra que...debo decir es idéntica a Carolina cuando éramos niñas.

En la ceremonia de la Iglesia, mi amiga Sarah leyó el salmo responsorial, y su esposo Eliseo Veras dió unas palabras conmovedoras durante la recepción, que se celebró en un lugar que...visualmente, nada que envidiarle al Santo Domingo Country Club (yo me pellizcaba .y me preguntaba si de verdad yo estaba en Santiago).
La boda terminó a eso de las 2am...y no fue hasta las 3:30am cuando finalmente pude dormir...En la casa que me toco amanecer habían muchas anécdotas y enseñanzas que compartir, y de todo lo que se habló en esa madrugada, te extraigo la mejor lección:
No importa cuando la vida va mal, siempre que tu tengas en tu mente la fe y la esperanza de una vida mejor (puede ser en tu propio país o en “nueva-yol“)...

Lo mas importante es que hagas como Carolina, siempre siempre mirando hacia arriba, aún en los momentos en que no puedes ver lo bueno que viene después... si te caes, si te casas mal, no te quedes donde no te traten bien o te sientes mal, visualiza un príncipe (azul, verde, amarillo, púrpura, escoge tu color favorito). Y levántate, los días felices son mas que los malos si tu eres quien los fabrica.
¡Larga vida para Diana Carolina y Cristian¡... Me encantan esas parejas que primero viven mucho tiempo juntos y después se dan un si para siempre...(yo soy de las que cree que en los matrimonios que empiezan jóvenes y duran hasta llegar a viejitos).

Si me preguntas que es lo que mas me gusta de esta historia es que Carolina es una rompe-moldes. Tienes que ver lo enamorado que está ese hombre y cómo él habla de ella, cómo sus hijos la escuchan, respetan, muestran cariño y el modo en que ella los trata... Cariñosamente le decimos “Carofly“, pero entre ella Sarah y yo nos decimos un nombre impublicable (shhh)... lo cual es la otra parte que me gusta de este cuento. Es muy raro vivir momentos así con amiguitos que conociste en un campamento de verano...así “ramdom“. Urra por esas amsitades que mantenemos contacto a traves de Facebook.

En cuanto a la madre de Carofly... nunca le he conocido, tampoco estuvo en la boda, pero su padre si...si como tooooda su familia, incluyendo el padre de mi amiga Sarah, a quien cariñosamente llamo “Papá Cabrera“. Increíblemente, en este evento, los hombres fueron los mas emotivos, las mujeres estábamos muy pendientes a vernos “regias“... En ese circulo soy “la amiga morenita de Sarah“, porque eventualmente, mientras crecíamos, mi amiga me llevaba a la ciudad de Mao, donde bailar merengue con un ciabeño es otro nivel, ahora fue que entendí de donde saca ese Carofly su buen baila y buen humor.
Urra para las mujeres que saben levantarse, los padres que las crían y los hombres que las desposan...
El mundo está bien para los que ponen su atención en las cosas que van bien en el mundo. !Que viva el amor! See you next post.



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